lunes, 3 de junio de 2013

De Lengua y Paladar



Desde que soy parte de la “Diáspora” (aunque a muchos esa palabreja no les guste) me he ido acostumbrando a  tantas cosas que antes me eran ajenas y las voy viendo como propias, y a decir  verdad, me va bien.  Claro que no puedo negar que la patria siempre llama, especialmente en ocasiones como hace poco que estuve por cuestiones de trabajo en  “El Tirol” acompañando a hacer unas reparaciones, y en eso me llegó un aroma a “Revolver”  (Revolcado pues, para que vean que aún me acuerdo de los apodos de las comidas) que hasta se me hizo agua la boca. Pero allí vamos… allí vamos.

También mi paladar se ha “atiquizado” (del verbo “acostumbrarse a comer comida de Tiquicia” y no un sinónimo de “Fustigar”) porque ahora ya me gusta comer pejibayes y me encanta el  tamal asado, el  tiquizque, el  ñampí (o como se escriba), el refrescante ¡¡churchil!!,  y ni que se me ponga enfrente un picadillo en cualquiera de sus presentaciones, especialmente mi favorito que es el de “Arracache” y más especialmente aún si lo hace doña Carmen, tía de  Lilli, que es para decirlo en dos platos, el mejor picadillo de arracache que este chapín ha podido probar.

 Todavía me cuesta un poco comerme los “Tacacos” y honestamente no me pasa el “Patí” también confieso que no puedo comer “Gallo pinto” por mas de 4 días seguidos, pero sé que lo lograré. En realidad es muy  rica la comida en Tiquicia y la vamos pasando de maravilla, especialmente porque existe la “Olla de Carne” que es muy parecida a mi añorado “Caldo de res” y si de  “ollas de carne” se trata, la que hace mi suegra es la mejor que he probado por estos lares. Este sería el mejor plato que cocina mi suegra, de no ser porque le queda mucho mejor aún la “Lengua en Salsa” en eso si que es espectacular.

Como el paladar está en la lengua, aprovecho a reconocer que me costó acostumbrarme a decirle “Chayotes” a los güisquiles, “pascón” a los coladores, y “flor de Itabo” a la flor de izote…  pero todavía me está costando mucho, mucho más,  decir “palomitas de maíz” a los Poporópos, pero eso es más por rebeldía que otra cosa.

Me niego rotundamente a decir “palomitas de maíz”, me niego, me niego y me niego… al menos en mi casa donde aquellas son bilingües (hablan “Tiquicio” avanzado y “Chapín” elemental, muy pero muy elemental, ya que no dicen las malas palabras tan sonoras que forman parte del lenguaje) y me entienden o eso dicen. 

Así que durante las frecuentes piyamadas que organiza mi hija no comemos “palomitas de maíz” no, no y no, nos hacen daño. Comemos PO PO RO POS.  ¿Y cómo voy a renunciar a esta palabra, si suena tan alegre, tan bonita, tan “onomatopéyica”? que para mí es una de las palabras más sonoras de mi desnutrido y cadavérico acervo cultural.

PO PO RO PO, bonita palabra. Algunos dicen que se deriva de “Pop Corn”   pero son pajas, para mi, que el que les puso así, le pasaba las nuestras ( Advilio, mis hermanos y yo) que nos tocaba  comprar en el mercado el  maíz para poporópos y hacerlos en olla de peltre (despeltrada, casi siempre) y cuando ya estaban unos minutos en el fuego, comenzaba la tronadera pues, PO PO RO PO… PO PO RO PO… PO PO RO PO y así hasta que dejaban de sonar y nos los devorábamos en menos tiempo de lo previsto. ¡Alegre! ¿Va muchá?!

Además casi siempre que me los como, me recuerdo que una vez escuché junto con mi padre la obra mas conocida de Gershon  Kingsley llamada “Pop Corn” (toda una institución en música electrónica) y mi viejo,  con su modulada vos y arqueando un poco las cejas me dijo: “Esa canción es la de los poporópos”. Cuando la escuché, podía imaginar los poporópos saltando desesperadamente dentro de la olla de peltre y nuestros oídos muy atentos esperando que la intensidad de los golpes despeltrados bajara para poder comenzar a comer.

Mi infancia, el sonido, los recuerdos, la palabra en si misma, y las charlas con mi padre, son razones de mucho peso para negarme a dejar de llamar POPOROPOS a estos  deliciosos maicitos reventados. 

Allí les dejo la mentada cancioncita pues y a disfrutar de los POPOROPOS ¡Buen provecho!




miércoles, 21 de septiembre de 2011

¿NO TE DESTROZA AMOR MÍO, ESTA SILENCIOSA DANZA?

Harold Caballeros debe estar desesperado. O mejor dicho en buen chapín: debe estar “Ahuevado”. Esto en el mejor de los casos, porque en el peor (y este es el que me temo) su decisión no es más que consecuencia de sus verdaderas intenciones. Me refiero a su alianza con el Partido Patriota y todo lo que esto puede implicar tanto para el partido, como para las personas que le apoyaron en estas elecciones.

Atrás quedaron sus promesas de ser un partido diferente, con visión y con valores. Toda su filosofía se derrumba por su propio peso, ante una imagen que quedará grabada para la posteridad: Otto Pérez Molina, Harold Caballeros y Efraín Medina sonriendo y firmando alianzas y apoyos supuestamente condicionales. Qué cuadro tan tragicómico: El Ex General, el Ex Pastor y el Ex rector sancarlista, todos los “Ex” sonrientes y tomados de la mano, tranzando con el futuro de Guatemala y queriendo hacernos creer que con esa alianza se acabaron los problemas y viene un mejor futuro. Con tanto “ex” me pregunto: ¿Tendrá razón el Doctor Mario Roberto Morales cuando dice que Guatemala es un “ex país”?.

Y para tapar el sol con un dedo (cuidado se cansa de tener el dedo levantado), coloca en su página una explicación escueta porque dice que “escucha muchas voces” y que quiere “ejercer su derecho de manifestarse personalmente”; esas voces son (¡esperemos que así sea!), las de sus mismos seguidores que en este momento deben estar confundidos tratando de asimilar y/o justificar esta nada extraña alianza; o bien, descubriendo lo que todos deberíamos saber: La política, salvo escasísimas excepciones, hace muchísimo tiempo ya que traiciona su razón de ser, es decir, la búsqueda del bien común (si es que este puede conseguirse en estos tiempos de tanto egoísmo) y se ha convertido en vehículo (caro y lujoso por cierto) que lleva a sus conductores hacia la búsqueda voraz y canina del bien propio, como dice la sabiduría popular, donde más me caliente el sol, aún si esto implica utilizar y/o traicionar mi propia razón de ser (militar, cristiano o intelectual universitario).

Y por el otro lado el infierno no puede ser más macabro: Baldizón hijo pródigo de la UNE, traidor y enemigo público de doña Sandra, fumando otra pipa igual de peligrosa con UCN, UNE, y demás fauna política entre las que se incluye un segmento de la supuesta izquierda guatemalteca.

¡Dios me libre con Dios me guarde! ¿Qué hacemos muchá? Lo que si es cierto es que la política es un mal necesario y por ahora, la única manera de poder hacer algo para dirigir esta sociedad. Pero debo reconocer que esta segunda vuelta me hace recordar los versos que Luis Eduardo Aute escribió, pensando en lo que sentirían las personas condenadas a muerte por el regimen franquista, la noche antes de su ejecución:

Si te dijera, amor mío,

que temo a la madrugada,

no sé qué estrellas son éstas

que hieren como amenazas

ni sé qué sangra la luna

al filo de su guadaña.

Presiento que tras la noche

vendrá la noche más larga,

quiero que no me abandones,

amor mío, al alba,

al alba, al alba.

Los hijos que no tuvimos

se esconden en las cloacas,

comen las últimas flores,

parece que adivinaran

que el día que se avecina

viene con hambre atrasada.

Miles de buitres callados

van extendiendo sus alas,

no te destroza, amor mío,

esta silenciosa danza,

maldito baile de muertos,

pólvora de la mañana.

Perdónenme. Ya no puedo ser tan optimista. Si con este cuadro ustedes pueden sinceramente ser positivos, allí les encargo el chivo, ojala un chivo bien bueno, real, objetivo y sobre todo sincero sin tanto idealismo mágico que hasta hoy nada nos ha dejado.

Como diría Manuel José Arce en el Diario de un Escribiente: “¡Cómo dueles Guatemala!"

viernes, 9 de septiembre de 2011

¿Realmente se exorcizaron las elecciones en Guatemala?

Desde que yo tengo memoria, nunca se habían desatado tantas pasiones y expresiones de odio, repugnancia o, en el mejor de los casos, desprecio hacia una figura pública, como sucedió en la presente etapa electoral con la señora Sandra Torres (Sí, señora. Tampoco es de mi agrado, pero la educación no pelea con nadie).

Este abanico variopinto de insultos, vituperios, ofensas, comparaciones que van desde ponerla a la par de la primera dama de Francia (¡¡Qué pecado más negro!! Es algo así como un oxímoron!!) hasta comparaciones zoomorfas, no tiene parangón. Lo interesante del caso es que ni las figuras más oscuras de nuestro devenir histórico, incluidos militares sanguinarios y sus achichinques (Romeo Lucas, Ríos Montt, Ortega Menaldo, etc.), estafadores financieros (Banco de Comercio, los bancos gemelos, Autocasa, etc.), presidentes a todas luces corruptos (Portillo, Serrano, Vinicio, Berger, Arzú… bueno la verdad aquí van todos) ni ninguna otra persona lograron que se inundaran nuestras conversaciones cotidianas con tantos insultos hacia una figura pública. En este caso, su poco agraciada cara circuló con todo tipo de historias aterradoras o chistes durante todo el gobierno actual, y más intensamente cuando estaba en entredicho su candidatura presidencial.

Ahora separemos los frijoles de las piedrecitas y de los frijoles con gorgojos: el punto aquí no es ni defender ni atacar a la Señora Torres, el punto aquí es pensar si sacándola a ella de la papeleta electoral, realmente se logró exorcizar el proceso de elecciones. Yo sinceramente creo que no, y con el perdón de muchos de mis amigos y parientes que les repugna esta señora o tienen sus ojos puestos en un candidato, creo que la papeleta continúa plagada de especimenes y demonios iguales, o tal vez peores que la susodicha. O en todo caso, sin la capacidad real para gobernar nuestro país (Un general retirado que al decir de muchos es genocida, casi psicópata y está vinculado a estafas del ejército; un científico catalogado como pro empresarios y militares y además senil que pocas veces contesta lo que le preguntan porque se pierde y que aunque fundó la escuela de economía de la UFM, no logra concatenar ideas claras sobre economía; un doctor en derecho supuestamente corrupto, populista y narcisista; una premio Nóbel y Doctora Honoris Causa más respetada fuera de su patria que dentro de ella; un ex pastor fundamentalista confeso sabiendo que si algo perjudicaría nuestra incipiente democracia es precisamente eso, fundamentalismo; y otros que ni vale la pena recordar).

Por lo tanto la decisión está más que difícil, seguramente nos tocará como siempre, pedirle a Dios que nos ilumine para votar por el "menos peor" como dice la sabiduría popular, hasta que nuevamente algún día se levante por allí algún verdadero político que valga la pena. Los milagros existen mis estimados.

Yo no podré asistir a votar, pero solo de imaginarme aquella papeleta me da algo así como un vacío existencial, casi tan profundo como cuando se me acababa el café y todavía me quedaba champurrada.

Así que mis estimados, desde acá les envío un fuerte abrazo de solidaridad en este proceso electoral, así como mis más sinceros deseos de bendiciones y prosperidad, pero sobre todo de paz. Mis oraciones estarán con mi querida Guatemala, con todos ustedes mi querida familia y mis queridos amigos y les pido que también se echen un par de oracioncitas por Guate. Al final prefiero pensar que pase lo que pase, vamos caminando hacia un futuro mejor, tal vez a un paso lento, muy lento, pero allí vamos. Dios ama nuestra patria, así que paciencia y perseverancia.

Por último, recordemos que la política es un mal necesario, recuerden lo que decía Bertolt Brecht: “El peor analfabeto es el analfabeto político” ¿Por qué? Diremos algunos, Bertolt nos contesta:

“No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.

¡¡DIOS BENDIGA SIEMPRE A GUATEMALA Y A LOS SUYOS, TANTO DENTRO COMO FUERA DE ELLA!!

viernes, 20 de agosto de 2010

¿Estará bueno o no?

Estos, que son los últimos días que estaré en Guatemala, me siento como aquel grupo de científicos que dispusieron hacer una recolección mundial de semillas con el propósito de que dentro de muchísimos años, se tengan a disposición estas especies por si surgiera alguna catástrofe, o si alguna de ellas desapareciera.

En mi caso, no recolecto semillas. Estoy recolectando recuerdos, pues sé que este país con todo y sus problemas y a pesar que no puedo ser optimista sobre su futuro, es un país imposible de dejar de querer; así que estoy convencido que me vendrá una catástrofe sentimental dentro de poco, así que recurriré a mi semillero de recuerdos que para eso está.

Algunos recuerdos no los publico por ser muy personales y porque creo que no significan mucho para los demás. Sin embargo hoy estuve recordando mi infancia y todas las horas que pasaba prendido al televisor viendo los partidos de Beisbol, narrados por el inigualable Abdón Rodríguez Zea. ¡Qué momentos aquellos!

Me parece estar escuchando su fabulosa forma de narrar con aquellas frases que marcaron época, como por ejemplo:
• ¡Y la bola se va, se va… se fue!
• ¡Te fuiste Marcelina!
• ¡Mañana es el día internacional del caldo!
• ¡Aveeee Maríaaaa Purísima!
• ¡Arriba Chicacao!
• ¿Estará bueno o no?
• Que gane el mejor, pero mejor si ganamos nosotros.
Además recuerdo que con él escuché por primera vez más de alguna canción como por ejemplo “Quisiera ser un pez”, ya que era tradición que entre innings ponía música para ambientar estas transmisiones. Aunque por supuesto que ninguna de estas canciones podrá nunca sustituir la famosa “Velvet Hands” o “Manos de Terciopelo” de Bebu Silvetti pues con solo oírla nos transportamos a aquella época que fue simplemente maravillosa.

Fue allá por los 80’s que la extraordinaria narración de Abdón me hizo seguidor de este deporte, pues en mi casa a nadie le gustó nunca el Beisbol y menos a mi padre que era fanático del futbol; además, por esos días también decidí que mi equipo favorito sería el de los Yankees de New York. Tanto fue así que al primer perro que tuvimos en casa le puse el nombre de “Yankee”.

En paz descanse el maestro Abdón Rodriguez Zea y con él, aquella época en que todavía se transmitía el beisbol en Guatemala.



miércoles, 18 de agosto de 2010

El Doctor Giammattei y su huelga de hambre

Muchas personas me han mostrado su apoyo para el doctor Giammattei y lo conmovidos que están porque es "un perseguido político" en este "valle de lágrimas" por el que está pasando. Incluso alguien me preguntó lo que yo pensaba y abiertamente expondré aquí mis puntos de vista esperando que si cualquiera está en contra, no lo tome tan apecho, que al final es solo mi humilde opinión. Allí voy pues:

Independientemente de la culpabilidad o inocencia del Dr. Giammattei, se ha desvirtuado completamente la imagen que se tenía sobre su persona, al esconderse y posteriormente iniciar una huelga de hambre a la que no se le encuentra el más mínimo sentido. Además escogió como refugio una embajada cuyo gobierno actual surgió de acontecimientos vergonzosos, anacrónicos y sangrientos que incluyeron entre otras artimañas una carta de renuncia del presidente democráticamente electo y que resultó ser falsa, además de un inconcebible derramamiento de sangre y violaciones a los derechos humanos.

Por estos hechos, me pareciera que el Doctor Giammattei quiso aprovechar el favor concedido a los golpistas hondureños por parte de la cúpula empresarial guatemalteca que apoyó este proceso tan inaceptable, organizando la peregrinación de una comisión representada por uno de los sectores más recalcitrantes, que no solo hizo visitas de cortesía cuando buena parte del conjunto de naciones no estaba de acuerdo, sino que también lo hizo en contra de la política de nación establecida por las autoridades guatemaltecas para este delicado asunto. De ser así, yo entendiera que el Dr. Giammattei no contaba con que el gobierno del presidente Lobo no lo apoyaría porque no estaría dispuesto a ser tildado tan duramente una vez más por el entorno internacional que tanto ha luchado por reconquistar. Además no puedo dejar de preguntarme ¿Por qué no escogió otra embajada como la italiana por ejemplo?

Por otra parte, algunos dicen que era justo lo que el Gobierno de Berger le habría hecho a estos delincuentes que no merecían seguir viviendo –asumiendo que fue realmente una ejecución extrajudicial-. En este sentido, a pesar de parecer este supuesto crimen un hecho de "justicia" –utilizando el término hasta el extremo del talión- definitivamente no fue un hecho legal, pero lamentablemente lo que nos parece justo no siempre es legal y es allí donde debemos poner a funcionar nuestros criterios morales y éticos.

Debo confesar que a mí también me hierve la sangre con toda la violencia que nos tiene de rodillas y que cada vez me conmueve menos cuando este tipo de cosas sucede, pero estoy tratando de creer que este país todavía puede cambiar si todas las acciones se circunscriben al respeto y –por supuesto- cumplimiento de las leyes vigentes. De verdad quisiera que se hiciera un último intento, pues de lo contrario el camino que nos queda será un río de sangre y miseria que muy posiblemente termine con resultados muy inferiores a los esperados.

Es cierto también que hay casos más delicados por resolver, sin embargo esto no es excusa para evadir este proceso pendiente, además tampoco esto descarta la posibilidad de que se cometió un delito el día de la toma de Pavon, por lo que si ya se tienen estas cartas sobre la mesa, habrá que jugarlas conforme el marco legal existente, no solo con el doctor Giammattei, sino también con el resto de acusados pendientes de captura.

Sinceramente lamento mucho la situación del Dr. Giammattei pero creo que lo que le corresponde es hacer frente a un proceso legal en su contra y defenderse por medio de recursos legales y no con acciones sin sentido que buscan conmover –que no convencer- a la corte legal y a la opinión pública.
Veamos también la opinión que tienen los hondureños sobre el Doctor Giammattei: