Mostrando entradas con la etiqueta Teatro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teatro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de septiembre de 2008

LIBERTAD 15 DE SEPTIEMBRE DE 1821. ¿Para quién?








Hace unos días mi esposa me dijo que debería comprar unas banderitas para colocar en el carro, pues estamos en el mes patrio. Me quedé pensando sobre la apatía que aquella frase me hizo sentir y que eclipsó la emotividad con la que ella experimenta estos días de septiembre. Imaginé, eso si, que en otros países como el de ella (Costa Rica) si debe sentirse algo así como amor patrio estos días.

Estuve cuestionándome sobre este asunto y el "mea culpa" me golpeaba el pecho, pues todo buen ciudadano debe sentirse orgulloso de su patria, o está condenado a ser visto como un traidor (¡Válgame Dios!). Confieso que sentí algo así como vergüenza y a la vez cierta tristeza pues ¿Cómo es posible que pueda alguien vivir sin ese sentimiento indispensable que es el amor a la patria?

Sin embargo llegué a una conclusión: No tengo porqué sentirme mal.

Sé que muchos dirían que merezco ser un apátrida, o ser expuesto públicamente por no amar a mi país. Entonces sería llevado a un juicio donde el "JUEZ" ("JUEcienmil p....") estaría listo para enviarme a la horca moral y a exponerme a la ignominia digna de un ente como yo, apoyado por supuesto por los señores del jurado y talvés por muchos amables lectores que hoy me hacen el favor de visitarme.

Entonces ahuevado por lo que viniera, diría en mi defensa:
Señor JUEZ, señores del jurado, señores lectores, si este juicio hubiese sido hace unos días, yo mismo hubiese pedido mi castigo. Pero hoy, después de analizar detenidamente la situación, debo decirles que este país cada vez es menos mío. No puedo celebrar el "aniversario" de un país, simplemente porque ese aniversario no existe. La independencia fue una puesta en escena (muy bien montada por cierto) llevada a cabo por un grupo de berrinchosos criollos que se sintieron desplazados por la Corona. Desde ese día apoteósico, nuestros políticos heredaron la capacidad de hacer teatro y del bueno, al ver que funcionó, perpetuaron esta práctica desde entonces: Diferentes actores, otros motivos, con mas o con menos parafernalia, pero al final el show ha continuado.

Los montajes mas recientes incluyen obras como "Liberación del País ante la Ola Comunista"; varias "Elecciones Presidenciales Transparentes" (casualmente casi siempre fueron militares) y otras que trataban sobre supuestas persecuciones a los banqueros estafadores. También vale la pena recordar la excelente tramoya para la obra "Soberanía Nacional" que se montó para justificar el incremento de efectivos del ejército y por ende el presupuesto asignado. Y una brillante obra titulada "La Firma de la Paz" (la obra maestra de este grupo teatral).

No está demás recordarles otras obras interesantes como la "Captura de Manolito", "La Fuga de Charly Quintanilla", los "Millones Invertidos en el Deporte" (se incluyeron en esta obra varios actores extras que se fueron con todos los gastos pagados a Beijing. Por cierto, eran mucho más que los atletas seleccionados) y la obra reciente pero casi olvidada titulada "Accidente" que trataba sobre un helicóptero y el ex-ministro (Q.E.P.D.).

Después de todo esto, ¿Me piden que celebre una fecha que tiene como resultado lógico un país como este? Discúlpenme pero no. Ya se que me dirán que nada tiene que ver la independencia con esto, pero para mi, si tiene que ver y mucho, pues este país ha estado basado desde entonces en la injusticia y en la habilidad de mantener al pueblo en su estatus quo.

Para terminar mi defensa debo decirles a los que me consideran negativo por lo anterior, que amo a mi patria y creo firmemente que algún día saldremos de este abismo en el que estamos sumergidos. Para ello trabajo cada día y lo hago de la mejor manera posible. Para ello he decidido ser cada día más profesional y me preparo constantemente y los que trabajan conmigo, bajo mi cargo o no, saben que siempre les insto a que estudien y salgan adelante. Constantemente llamo la atención a los que tiran basura en la calle, o se acomodan a ver la vida pasar. Estoy preparando a mi hija para que sea honorable, digna, exigente y excelente en lo que hace. Y todo esto es amor patrio, pero no para una fecha con la que desde hace rato no me siento identificado.

Amo a mi patria, pero no la patria que condena a los niños a la desnutrición, no a la patria con "padres" que se roban Q82 millones, ni a la que ha dejado que las raíces de poderes ocultos hayan llegado hasta el extremo de ver en trapos íntimos al mismísimo presidente.

La patria que amo es la que veo cada día en la Universidad, luchando por salir adelante, es aquella que está llena de gente que hace hasta lo imposible porque sus hijos vayan a la escuela, la que se esmera cada día por salir a trabajar, a pesar del latente temor de no regresar, o peor aún, que uno de los suyos no regrese a su casa.

Amo la patria del empresario justo que paga lo que es y a veces un poco más. La del periodista que se esmera por decir siempre la verdad sin importar que ofenda a muchos, la del médico que cobra lo justo y no hace operaciones innecesarias para poder viajar a Miami. La del abogado que realmente usa la ley con justicia y no a conveniencia. La del jardinero que ama su trabajo.

Así que señor JUEZ, señores del jurado, estimados lectores: Den ustedes su veredicto. Y ¡Que viva la otra Guatemala!





Foto tomada de aquí.

lunes, 21 de enero de 2008

EL CUARTO DE VERONICA



La sala de "Solo Teatro" estaba repleta el sábado por la noche. Todos estábamos allí por una razón: la inauguración de "El Cuarto de Verónica", fabulosa obra escrita por el dramaturgo neoyorquino Ira Levin (1,929, 2007), en el año de 1,974.


Esta obra de suspenso, se desarrolla en un cuarto perfectamente montado, lleno de detalles en los que no se escatimó y que logran que el espectador se sienta parte del relato . Cuenta además, con la convincente actuación de los grandes María Teresa Martinez, Xavier Pacheco, Gretchen Barneod y Jorge Contreras, quienes hacen que el público se sienta prisionero en el Cuarto y la vida misma de Verónica. Cada uno de ellos logra transmitir un cúmulo de emociones, que van desde la risa, hasta la más terrible angustia, pasando por la ternura y cierto grado de amargura que brota del juego psicológico, que es el vehículo que transporta el resto de emociones.
La trama gira en torno a una muchacha cosmopolita, que es abordada en un restaurante en el que estaba con su novio, y es invitada a "representar" el papel de Verónica delante de su hermana que está a punto de morir. Sin embargo, después de una serie de cambios y confusiones, los actores hacen que el espectador se involucre en la trama, dudando junto con Verónica, quién o quienes de los personajes son reales y quienes son fruto de la locura.

Cada uno de los actores se entregó completamente para encarnar a los personajes. Este objetivo se cumplió a tal nivel, que al terminar la presentación, su actuación mereció una larga ovación de pié, como hacía rato no había visto yo en los teatros de Guatemala.


Quiero por este medio felicitar al productor Joam Solo, por estar innovando el teatro en Guatemala a base de esfuerzo, profesionalismo y dedicación. Le robo las palabras que dijo el sábado: "Todo el teatro que se hace en Guatemala, es bueno. Pero el objetivo de esta obra, es dejar mucho más que risas en los espectadores".


Esta obra estará en escena durante 12 semanas, todos los sábados a las 20:30 horas, en "Solo Teatro", que se encuentra en la Avenida Las Américas, 7-20 Zona 13, en el Centro Comercial Real América. Su costo es de Q.60.00


Así que quedan todos cordialmente invitados a disfrutar de esta excelente obra. Yo creo que vale la pena hacer el esfuerzo de asistir, si van de repente nos miramos por allí, porque les aseguro que al igual que yo, les quedarán ganas de volver a verla.


P.D. ¡No la busquen pirateada muchá, todavía no la van a conseguir!

Foto tomada de Prensa Libre.