viernes, 18 de julio de 2008

LOS QUE SE LLEVÓ EL VENADO


Allá por los años 80´s, la tienda más famosa de la colonia donde vivíamos se llamaba "La Yakie" y era propiedad de Don Beto y doña Mary, una pareja de esposos salvadoreños que salieron de su país huyendo de la guerra y la miseria (aunque parezca paradojico que vinieran a Guatemala).
Una peculiaridad de "La Yakie" era que siempre estaba llena de borrachitos que compraban licor desde el "Venado" que era para los "más finos", hasta los frasquitos de alcohol que eran desesperadamente succionados por cuerpos raquíticos y sucios que alguna vez comenzaron con Venado. Don Beto era un hombre viejo y canoso que tenía una manera amable pero parsimoniosa para atender a sus clientes.

Tendría yo unos 11 años, cuando llegué una tarde de noviembre a comprar no recuerdo que abarrotes y por esa extraña atracción que siempre tuve hacia algunas cosas artísticas, me quedé impresionado al ver un viejo cuaderno sobre el mostrador, que tenía un rostro sucio y sonriente dibujado perfectamente al lápiz.

Lleno de curiosidad y admiración, le dije a don Beto:
-"¿Y esos dibujos?... ¡Están chileros!"

Sonriendo con falsa modestia me dijo:
-"Algo hay que hacer para no aburrirse cuando no compra la gente".

Tomó nuevamente el lápiz "Mongol" y continuó desperdiciando su arte en aquel cuaderno viejo, mientras me contaba que el rostro que estaba dibujando pertenecía al "Flex" un famoso charamilero que a diferencia de los otros, era conocido más por su manera divertida de comportarse, que por sus vicios. Me contó también que ese mismo día, el "Flex" había amanecido muerto en una de las banquetas de la colonia y que cuando moría algún charamilero que había sido su cliente, él le rendía un último homenaje dibujando su rostro en aquel cuaderno lúgubre.
Mientras movía con su dedo pulgar las hojas llenas de rostros para que yo los viera, me dijo sonriendo con una mueca que titubeaba entre lo macabro y la melancolía:

-"Este cuaderno está lleno de los rostros de los que se llevó el Venado".





"Venado": Marca de licor popular que se vende en Guatemala (muy malo por cierto).
"Charamilero": Se les llama así a las personas que han llegado a la indigencia a causa del alcohol y otros vicios.






miércoles, 25 de junio de 2008

DON LORENZO Y LA MARTINA

“Tanto que cuesta hacer estas dobladitas. Vaya que doña Licha me tenía lista la carne… ya´sta bueno de sal así las vo´adejar. El aceite que me trajo el Alvarito está caro, mejor ´biera usado la manteca de coche, ´hora ya´stuvo... ese Juliancito como chilla y ya le di de mamar, debe estar miado de seguro... ´hora que se aguante otro ratito...”.

Este y otros pensamientos resignados aderezaban las dobladitas de masa rellenas de carne que afanada preparaba la Martina allá por los años sesentas; mientras que el borracho del Lencho (el huevón de su marido) llevaba varios días sin trabajar en su carpintería y muchos más sin darle dinero para comer. Pero la Martina era abusada y decidió no dejarse morir de hambre ni dejar morir a los seis patojos, así que ni sabía hacer dobladitas pero preguntó, compró los ingredientes y se animó. ¡Ay, si yo la vi!

Cuando estaban listas unas cuantas, llamó a la Lichita, hija de doña Licha la carnicera, para que le ayudara y se ganara unos cuantos centavos vendiendo las dobladitas, porque “qué vergüenza salir a vender a la calle, hasta allí no llega toavía mi necesidá” decía altanera como fue hasta ese día. La Lichita pidió permiso a la Lichota que algo brava dijo que sí. ¡¿Cómo no iba a estar brava?! Si la Lichita nunca la ayudaba. Ni modo como en la carnicería no se ganaba sus centavos ¿Qué iba a querer?; pero ese día quiso. ¡Ay, si yo la vi!

-Andaite pues mija... ´ay te acordás que son a centavo”. –Le decía la Martina mientras no la dejaba salir pues estaba terminando de acomodar las dos docenas de dobladas calientitas, junto con el frasquito donde había preparado la salsa de tomate para acompañar. La Lichita estaba impaciente por ganarse sus centavos pero trataba de ser educada. Sin embargo cuando la Martina terminó de acomodar la canasta, salió corriendo tan rápido que por poco se cae al tropezar con el Canelo (el aprovechado de su perro).

Como a la media hora regresó la Lichita recontenta y gritando alborotada:
-¡Doña Tinita!... ¡Doña Tinita! Apúrese mamayita , ¡¿No ve que ya las vendí todas?! ¿Ya me tiene otra tanda lista?

-¡¿Tan rápido mijita?! ¡Dame chance que ´horita te preparo otra buena tanda! –Contestó emocionada la Martina, mientras se secaba los espejitos redonditos de sudor que le brotaban de la frente y reflejaban las llamaradas que salían de la leña ardiendo por debajo de la parrilla, donde había colocado su sartén. ¡Ay, si yo la vi!

Terminó pues la nueva tanda, que ahora era de 4 docenas de dobladitas. Buscó una canasta más grande y las acomodó.

-¡Andaite pues mijita, después nos arreglamos! -Le dijo a la Lichita mientras contaba ilusionada el dinero de la venta.

A los quince minutos regresó de nuevo la patoja, ahora más emocionada que antes. La Martina se imaginó que todo lo había vendido otra vez y no se había equivocado. Así que mandó a comprar más masa, carne, tomate y aceite y se apuró para hacer otra tanda de dobladitas. Aquello se repitió varias veces más.

Se vendieron toditas. Entonces la Martina ya cansada y con las bolsas llenas de monedas de a centavo y de a cinco, decidió que era suficiente, acercó su silla vieja y jaló otra para la Lichita. Se pusieron a hacer cuentas las dos bien cansadas y la Martina le dijo:

-Bueno vos Lichita, ya no sigamos ois, ya mucho vos... ya mucho. Mejor hoy si te vo´a pagar. Te vo´a dar un centavo por cada tres dobladas que se vendieron, así que te tocan… un quezal setenta y cinco centavos oís.
-¡Vaya! –Decía la Lichita con los ojos que se le salían de emoción, pues nunca había ganado tanto dinero en sus doce años de vida.
-Cinco, seis, siete…
-¡Vaya!- Y extendía la manita.
-Aquí hay cuatro de a cinco centavos…

-¡Vaya!- Y se echaba las monedas en la bolsa del pequeño delantal.

-En total un quezal cincuenta y nueve… sesenta… más otras dos fichitas de a cinco… ¡Ya´sta!

La Martina parecía que estaba limpiando frijol cuando buscaba las monedas. Después de terminar de hacer sus cuentas, la Lichita emocionada se despidió ofreciendo sus servicios para el día siguiente. Cuando ya iba hacia su casa, la Martina la detuvo porque del cansancio ni siquiera se le había ocurrido preguntar qué había hecho la lichita para vender tantas dobladitas en tan poco tiempo. Así que le dijo:

-Mirá mijita… ¿Y cómo hiciste para vender tanto vos patoja?

La Lichita que no terminaba de creer todo lo que había ganado, sin voltear a ver respondió con naturalidad:

-Es que don Lencho está chupando en la cantina de don Chico y está invitando a todos los que llegan a chupar…
Varios días pasó la Martina llorando desconsolada, hasta que se le fue la tristeza, pero lo que no se le quitó, fue la vergüenza porque la Lichita corrió a contarle a la mamá y esta señora si se comunicaba con todos así que regó la historia de las dobladitas.
La Martina nunca más volvió a hacer dobladas en su vida… al menos no para venderle a su marido. Yo ya no mucho me acuerdo porque estaba pequeñito, en su espalda, llorando y todo miado, pero ¡Ay si yo la vi!

martes, 17 de junio de 2008

¡FELIZ DÍA DEL PADRE!




Les deseo un excelente día del padre a todos los afortunados de tener alguien por quien levantarse cada día, con fuerzas renovadas y con esperanzas compartidas. Y también para todas aquellas madres increíbles que han sido también padres por ser solteras, viudas, divorciadas o casadas con alguien que no asume su responsabilidad.
También por aquellos que ya no ven a sus hijos y que se sienten abandonados. Posiblemente arrepentidos por errores del pasado. Reciban un sincero abrazo y felicitación de mi parte porque a pesar de las circunstancias fueron instrumentos usados para dar vida. A los hijos que no pueden perdonar a su padre, les deseo un momento de reflexión en este día y los exhorto a que se permitan doblegar el orgullo y si pueden, denle por lo menos una llamadita a su viejito, pues errores todos cometemos y esta vida canija da muchas vueltas.


Con mi respeto y cariño para todos, les dejo el siguiente texto que resume nuestra razón de ser como padres:



Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo…en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.

Madre Teresa De Calcuta


Foto tomada de aquí



lunes, 9 de junio de 2008

¡Nos vemos en noviembre!

Estimados todos:
Pido disculpas por la inconstancia de las últimas semanas de este blog.

Como algunos saben, había tirado la toalla hace muchos años en muchas cosas, pero después del nacimiento de mi hija y el renacimiento de mi esposa, decidí retomar la vida y todo aquello que se quedó pendiente por puras tonterías.

Como consecuencia de esa decisión, les comento que gracias a Dios cerré pensum de estudios en la Facultad (por eso la ausencia en la blogosfera) y ahora tengo cuatro meses para prepararme y poder ganar los privados. La meta propuesta es ganar en noviembre las tres áreas sujetas a evaluación, cosa muy difícil, especialmente para alguien que se alejó de la universidad hace tantos años pero que sin embargo me esmeraré en conseguir, pues tengo una motivación que cada día me dice "¡Papi te amo!" y abre los ojos para cada cosa que hago y me observa y me imita y precisamente por esa motivación voy a esforzarme más cada día para ser motivo de orgullo siempre, pues espero que mi 100 sea el cero donde empiece su vida y que ese 100 sea lo mejor posible, para que desde allí logre primordialmente ser una persona honorable, digna y responsable. Creo que esa es la herencia más importante que podemos dejar a nuestros hijos, ya si además podemos dejarles cosas materiales, eso será simplemente la añadidura.
Queridos amigos, el objeto de este post es disculparme porque continuaré ausente, aunque espero estarlos leyendo a cada uno en medida de lo posible.
Así que oficialmente me despido por un tiempo y les deseo muchos éxitos y bendiciones en cada una de las cosas que hacen. Gracias por su tiempo de leerme y ¡Nos vemos en noviembre!

miércoles, 14 de mayo de 2008

¡CON PADRES DE LA PATRIA ASÍ... MEJOR HUERFANOS!




Esa incongruencia entre lo que se dice y lo que se hace, es la que logra que muchos aborrezcan la política. Ahora ya se explicará usted porqué no avanza nuestro país.

¿Usted también experimentó algo muy parecido al asco?